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EL CUBANO A principios de octubre la otra compañera maestra de educación física se tuvo que dar de baja ( esta embarazada y el medico le recomendó guardar cama hasta el parto) por lo tanto fue sustituida. En su lugar contrataron a un chico cubano nacionalizado español. Tiene dos años mas que yo y claro enseguida congeniamos, se llama Juan Pedro. Los lunes, miércoles y viernes las clases terminan a les dos y la última hora la compartimos en el patio, cada uno con su curso, allí tenemos tiempo de hablar y conocernos. El primer día al terminar la clase le dije que nos podíamos duchar en las instalaciones del instituto, este mes de octubre ha sido muy caluroso y habíamos sudado mucho, él me dijo que no había venido preparado y que lo haría otro día. Efectivamente, el próximo día vino con un bolsa mas grande y al terminar las clases nos fuimos los dos a ducharnos, nos denudamos y yo no pude evitar mirar el cuerpo de mi nuevo compañero, que si vestido ya es fenomenal, desnudo quita el aliento, pues al igual que yo por la práctica del deporte tenemos unos buenos cuerpos, pero él además tiene una polla enorme, si yo con mis 18 cm estoy contento, la suya en estado de flacidez creo que es casi tan grande como la mía cuando esta dura, los ojos se me iban detrás de ella, pero entró en una ducha y yo en la otra, con la polla que se me levantaba por momentos. Quería hacerme una paja, pero no me atreví, salí un poco mas calmado después de una ducha fría. Nos vestimos y cada uno se fue a su casa. Esto sucedía cada vez que nos duchábamos después de las clases y yo me escondía para que no viera como mi verga se ponía dura al mirarlo. Transcurrieron casi tres semanas de esta manera. Cada ducha era un suplicio para mi, ver aquella polla tan enorme y no poder ni tocarla. En casa, solo, me mataba a pajas o tenía que buscarme un amigo. Hasta que sucedió lo que tenía que suceder. Un día ya estaba en la ducha y entró él, "me prestas tu gel que me he olvidado el mío" . claro que se lo prestaba, pero al dárselo mi mano temblaba, el alargó la suya pero no cogió el bote, que se cayó al suelo, sino que agarró mi verga completamente tiesa.. casi me corrí, de verdad que no esperaba esto, "tienes una buena polla" "no como la tuya" "ya me he dado cuenta que te gusta, si quieres puede ser tuya". Dios si quería, claro que quería, me arrodillé y me la metí en la boca, era grande pero en mi boca todavía creció más. Me puse a chupar aquel pedazo de carne que parecía estar viva, pues se iba agrandando por momentos. Instantes después casi había doblado su tamaño y apenas cabía dentro de mi boca. Como podía, la sacaba y la volvía meter, la dejaba llena de saliva para que entrara mejor. A veces la rozaba con los dientes de tan grande como era. Así estuve un buen rato dándole gusto a aquel pedazo de barra de chocolate. Como lo disfrutamos los dos. Mientras le chupaba yo me estaba haciendo una paja. Llegó un momento en que él me cogió la cabeza y me follaba la boca , entrando y sacando y metiendo otra vez su gran polla, a veces me daban arcadas de lo adentro que me la metía. Pero me gustaba. Estaba a punto de correrme cuando me cogió fuertemente la cabeza y me metió su gran verga hasta el fondo de la garganta y allí se corrió, soltó toda su leche, fueron siete trallazos de semen caliente y agridulce que no me quedó mas remedio que engullir, si no me quería atragantar. No es que a mi me disguste tragar semen. Mientras tragaba, me corrí en sus pies de una manera brutal. Cuantas pajas me había hecho pensando en aquella polla que todavía tenía en la boca. Me levantó y me dio la vuelta, cogiendo el bote de gel me untó el ano y apuntó con su polla al agujero de mi culo y empezó a empujar y me fue metiendo su enorme pollón, que todavía estaba dura. Al principio me dolió un poco no estaba acostumbrado a estas vergas tan enormes, pero de seguida empecé a pasar gusto, que placer tener aquel gran pedazo de carne dura toda metida en mis intestinos, que entraba y salía, la sacaba casi toda y después de un empujón la volvía a meter hasta el fondo, aquel mete y saca duró un rato y aunque tenía el culo roto por lo grande del aparato, mi placer era enorme. Se volvió a correr de una manera bestial, pero esta vez dentro de mi ano Me los llenó de leche caliente como si hiciera una semana que no se corriera, al notar aquellas bombas de semen ardiente en mi culo, no lo pude remediar y me volvía correr con un enorme placer, mi leche fue a dar contra los azulejos de la ducha y resbaló hacía abajo. Nos duchamos los dos juntos, tardamos mucho porque nos besamos en la boca, mientras nos magreamos, nuestras pollas se endurecieron otra vez y las bajamos con el agua bien fría. Salimos y nos vestimos. Era un viernes y me invito a la barbacoa que harían al día siguiente en casa de un primo suyo. Me dio la dirección y el teléfono y nos despedimos hasta el día siguiente. Dios como había gozado, aunque el culo me escocía, pero como me gustaba aquella gran verga. Esta noche dormí de un tirón como un bebé. Al día siguiente a eso del mediodía me presenté en el lugar indicado, era un chalet a las afueras de la ciudad. Llamé a la puerta y me abrió Juan Pedro, llevaba un bañador tipo bermudas, me hizo pasar. Me presentó a su primo, se llama Pedro Pablo. No era muy alto, pienso que mediría sobre 176, pero tiene un cuerpo super fibrado, es mas oscuro de piel que Juan Pedro, que es prácticamente blanco y llevaba un bañador boxer de licra y se le notaba un bulto enorme en la entrepierna que yo no podía dejar de mirar, seguro que tiene la polla mas grande que su primo, pensé yo. Después me presentó al otro chico, era brasileño, negro con el pelo rizado, bajito y muy delgado, llevaba un bañador slip blanco que le transparentaba todo y tenia la polla mas bien pequeña. Se llamaba Paulo y era el novio de Pedro Pablo. Yo no llevaba bañador, pues no sabía que había piscina. Me dijeron que no importaba, nos bañaríamos todos desnudos, en pelotas. Acepté en seguida y antes de que me diera cuenta estaban todos desnudos y se acercaron a mi y empezaron a desnudarme, uno me sacaba la camiseta y los otros, los pantalones. Todo esto había pasado en un tiempo record. Estaba desnudo y sentí un montón de manos recorrer mi cuerpo desnudo, el placer invadió mi piel y mi polla respondió de la manera habitual. Alguien la apresó entre sus manos, pero enseguida era una boca la que la apresaba y chupaba de una manera magistral, otra mano apresó un pezón y la lengua jugaba con el otro, entonces fue cuando sentí una lengua que intentaba colarse en mi culo. Dios como me gustaba todo aquello que me estaban haciendo. Tenía una boca en mi verga, una lengua en el culo y alguien se ocupaba de mis pezones. El placer era inmenso y cuando pensaba que ya no podía ir a mas, la lengua fue reemplazada por dos dedos que me follaban el ano, abrí las piernas y me abandoné al placer inmenso que sentía en aquel momento. Aquello duró varios minutos y todo mi cuerpo vibraba de placer cuando creía que me iba a correr, justo en aquel momento pararon todos y me quedé sin mi orgasmo. Pedro Pablo me dijo "no quiero que te corras tan pronto, ya tendrás tiempo durante toda la tarde". Y me hizo subir a la mesa, recostado boca arriba, me levantó las piernas y apunto con su enorme polla a la entrada del ano que estaba bastante dilatado y empujó. A pesar de todo le costó entrar y me dolió, su polla es enorme. Después de varios golpes la tenía toda dentro y el dolor dio paso al placer, fue entonces cuanto Paulo se sentó encima de mi polla y se la metió toda dentro. El tío me estaba follando la polla, yo era como un bocadillo, penetraba al tiempo que era penetrado. Y justo en aquel momento Juan Pedro se sentó encima de mi cara para que le lamiera el culo y los huevos y también la verga. Estuvimos un buen rato en esta posición hasta que nos corrimos todos uno tras de otro. Descansamos un rato y nos tomamos un refresco, pero nuestras pollas querían más y estaban otra vez a punto de guerra. Extendió una toalla en el suelo y me tumbé de espaldas encima de ella, Juan Pedro se acercó y me levantó las piernas hasta que me pudo meter la polla estando él de pie (menos mal que soy muy flexible) y así de esta manera me penetró con grandes empujones, otra vez se acercó Paolo y se metió mi polla otra vez bien dentro, se le acercó su novio Pedro Pablo para que le chupara la polla. Cuando terminamos todos otra vez, comimos y descansamos un rato. Me ofrecieron follar a Paolo y claro no lo dudé un segundo, se tumbó boca abajo en la mesa y con los pies en el suelo, me acerque y le metí toda mi polla, al rato note como una polla quería entrar en mi culo y me folló durante un rato, se retiró y otra ocupó su sitio. Al notar que me iba a correr extraje la polla del culo, tiré del condón y solté todo mi semen en la espalda del brasileño. Quedé seco. Me di la vuelta y me arrodillé para que los dos primos me soltaran toda su leche en la cara. Que gran cantidad que me soltaron!!!! tenía la cara cubierta de leche, pero entre los tres me la limpiaron con la lengua. Que tarde mas maravillosa habíamos pasado. No ha sido la única vez que me han invitado a follar con ellos. Varios días después Juan Pedro y yo nos encontramos en el pasillo del instituto y él me empujó contra la pared y me dio un morreo impresionante, mientras con una mano me buscaba la polla por debajo del xandal y haciéndome una paja brutal hasta que me corrí. Aunque disfruté, me preocupaba que alguien nos viera, pues seguro que nos echan a los dos del instituto. Esto lo hizo cada vez que nos encontrábamos solos en pasillo. Nunca nadie nos vio Ha pasado el tiempo y mi compañera ya ha parido y ha vuelto a su trabajo y el chico cubano ya no viene por el instituto., pero seguimos viéndonos y follando juntos. |
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